Breve escrito asombroso. Un sueño real



 “No es fácil levantarse y encarar de nuevo esas situaciones, ver esas máscaras que ocultan la apariencia de algunos… algo tengo que hacer para sobrellevar esa lamentable situación. Creo que es posible, no es fácil, pero es posible. Debo luchar por lograr eso” Pensó Victoria, mientras daba un giro en la cama para apagar la alarma del despertador que sonaba de manera insistente.
            Se sentó un rato y miró hacia la ventana que daba a la parte posterior de su casa: hay una pared de lo más común, sin friso alguno. Se ven claramente las líneas de las uniones de los bloques, quizás un poco verde producto de la humedad de las lluvias. Igualmente, se observan unos árboles del patio de la casa del fondo.
Pero la otra imagen que ella vio era muy distinta y la recuerda perfectamente; parecía que ya lo había vivido. La atmósfera de su casa, aún cuando visualmente al resto de los mortales parecía una más del montón, bueno, de la urbanización, donde todas las viviendas eran iguales, excepto una que otra que tumbaron para reconstruirla de nuevo y hacerla diferentes al resto, le inspiraba recuerdos de Europa: “así deben ser allá”, pensó, obviando el hecho que en su vida había pisado suelo europeo.
  Había visto un montón de fotos de esos lugares, muy antiguas, por cierto, de los años 60, 70 y quizás 80, no más de esa fecha; sin embargo, fue motivo suficiente para que tomara una postura de ciudadana inglesa.
       La mente humana es asombrosa: crea imágenes a manera de recuerdos y la intensidad de la sensación es tan fuerte que no percibe la diferencia entre realidad e imaginación. Dos caras de la misma moneda, porque así nos han acostumbrado a procesarlo, pero realmente representan unidad (aunque nos empecinemos en interpretarlas como polos opuestos que ni siquiera se complementan)
            Así pasa en la vida. Nos sucede a todos; incluyendo a Victoria.
          Suspira, pero no a manera de derrota, sino de impulso para seguir adelante y cumplir con la resolución que tomó hace unos pocos segundos. Se levanta inmediatamente de la cama, abre la puerta y emprende el camino.     
         Sin embargo, piensa que es buena idea plasmar esas emociones e ideas, para escribir luego un texto, así que busca inmediatamente algo para anotar. Consigue en la mesa de la sala una hoja suelta y un lápiz.
            Al regresar a su hogar, luego de instalarse como es debido, buscó por toda la casa la hoja con las anotaciones y no apareció en ningún lado. De repente, miró hacia la ventana que está cerca de la mesa, en la sala, y notó que estaba totalmente abierta.

¿Será posible que…?

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