4 Destacados humoristas para demostrar que ser gracioso y caer en gracia es un arte

 Siempre recuerdo los refranes que decía mi abuela y, ya adulta, he comprobado la certeza y veracidad de los mismos. Sí, ya lo he comentado anteriormente y en variadas ocasiones me he inspirado en éstos para iniciar mis escritos.

Uno de sus preferidos era: “es mejor caer en gracia que ser gracioso”, el cual es muy cierto. No obstante, esto me llevó a preguntarme otra cosa: ¿ser gracioso es malo? Mi personalidad es muy jocosa y en algún punto me llegué a plantear si eso restaría seriedad y profesionalismo a mi trabajo o a mis creaciones, porque, en efecto, existe una línea delgada entre estos términos y hay que saber cómo balancearse para no caer al vacío.


Partiendo de esa premisa, y después de investigar al respecto, afirmo que el humorismo no es para cualquiera; requiere de mucho ingenio, tacto y preparación para poder “caer en gracia”.

 


Pensé en varios de mis actores humoristas preferidos y, probablemente, también sean los suyos, los cuales procederé pronto a mencionar brevemente pero, antes, quiero aclarar que me surgió otra duda mientras revisaba la biografía de aquellos, porque algunos eran catalogados como humoristas y otros como comediantes, sin embargo, la Real Academia Española define los términos de la siguiente manera:

Humorismo: Modo de presentar, enjuiciar o comentar la realidad, resaltando el lado cómico, risueño o ridículo de las cosas.

Comedia: Suceso de la vida real, capaz de interesar y de mover a risa.

Entonces, se puede inferir que, aunque tengan diferentes nombres, son actividades destinadas a un mismo fin: provocar risas con hechos basados en la realidad.


Ahora, procedo a mencionar algunos de mis actores humorísticos favoritos:


-Charles Spencer Chaplin, mejor conocido como Charlie Chaplin: nacido en Inglaterra, fue actor, humorista, escritor, guionista, director, productor y editor. Ícono del cine mudo, con su personaje Charlot, al cual fácilmente le asociamos con su traje de pantalón ancho, bastón y sombrero tipo bombín. Su amplia trayectoria le hizo merecedor de un Oscar honorífico en 1928 y en 1972, lo nombraron Caballero de la Orden del Imperio Británico en 1975 e, incluso, fue nominado al Premio Nobel de la Paz, en el año 1948.

-Rowan Atkinson: actor, guionista y humorista inglés, quién alcanzó la fama gracias a su personaje Mr. Bean. Y lo que me resulta curioso sobre él es que siempre quiso ser actor, pero su problema de tartamudez no le ayudaba, por tanto, se las ingenió creando un personaje que no tuviese que hablar pero igual consiguiese risas en su público, al estilo de Chaplin, y así nació su legendario Mr. Bean, demostrando, además, que sí realmente se desea algo las limitaciones no existen pues siempre se consigue dar la vuelta, favorablemente, al asunto.

-Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes, el popular Cantinflas. Nació en México y se desempeñó como mimo, actor, comediante, guionista y productor. Ganó el premio Globo de Oro como Mejor Actor-Comedia en 1957. El rasgo característico de su personaje, Cantinflas, eran sus extensos diálogos, cargados de tantas palabras particulares de México que, aun cuando sus películas se tradujeron en muchos idiomas, como el inglés y el francés, por ejemplo, se hizo difícil el proceso. Cantinflas es tan interesante que, incluso, la Real Academia Española incluyó el término cantinflear en su diccionario, al cual define así: “Hablar o actuar de forma disparatada e incongruente y sin decir nada con sustancia”

-Roberto Gómez Bolaños: dramaturgo, escritor, guionista, productor, director, actor y comediante mexicano. Dio vida (en todo el sentido de la palabra) a muchos personajes clásicos de la comedia latina. Entre los más recordados están el Chavo del 8 y el Chapulín Colorado. Roberto también era conocido en el medio artístico como Chespirito, y lo curioso de ese apodo es que es el diminutivo hispanizado de Shakespeare, y le decían así por su tamaño y destacada habilidad para escribir historias al estilo de aquel dramaturgo.


Para finalizar, y retomando los refranes de mi abuela, cierro este escrito aseverando que es necesario “reír para no llorar” y eso hacen los humoristas: llamarnos a la reflexión, partiendo de la dura realidad, pero haciéndolo más llevadero por medio de las risas; esto, repito, es un verdadero arte.

¿Qué les pareció este tema? ¿Cuáles son sus humoristas preferidos? ¿Coincidimos en varios o alguno?


Y para lograr el balance entre lo “serio” y lo “humorístico”, me despido con este video de Cantinflas que combina dos áreas que me encantan: la gramática y la comedia. 

 




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