6 Características de las personas resilientes; no es un don exclusivo de super héroes

 



La resiliencia es un término que se emplea mucho, últimamente, sobre todo en esta época del COVID – 19. Es por eso que en este artículo quiero abordar, brevemente, aspectos relacionados con esta.


Definición de la palabra Resiliencia

La Real Academia Española define el término para los  seres vivos y para los materiales:

Resiliencia (Del ingl. resilience, y este der. del lat. resiliens, -entis, part. pres. act. de resilīre 'saltar hacia atrás, rebotar', 'replegarse').

1. f. Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos.

2. f. Capacidad de un material, mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido” https://dle.rae.es/resiliencia

Luego de conocer el significado de la palabra en el sentido amplio, se infiere que consiste en cómo adaptarse o conservarse luego de estar sometido a perturbaciones.

 

Ahora bien, nos centraremos en los seres vivos, específicamente, en los humanos: la resiliencia es la capacidad de surgir, de levantarse y continuar, a pesar de las situaciones adversas; y no solo eso, sino de aprender y fortalecerse luego de esas experiencias.

A veces, pienso que cuando escribo sobre estos temas muchos pueden argumentar que es más de lo mismo, optimismo excesivo que elude la realidad, etc. No estoy diciendo que la vida es un eterno arcoíris, un camino lleno de rosas, todo bello y hermoso, porque si fuese así no existiera este término de resiliencia. Todos hemos enfrentado situaciones extremadamente difíciles, todos tenemos nuestras historias, hemos sentido el dolor como si nos hubiesen dado un puñetazo en el estómago, quedándonos sin aire. Ciertamente, en ese preciso momento nos sentiremos mal, tristes, frustrados, impotentes, y pare de contar. Pero luego, estamos en capacidad de ver todo desde una perspectiva diferente y aprender una lección; eso es resiliencia.

Para alivio de muchos, no es un don exclusivo de super héroes: los resilientes no nacen, se hacen. Si bien existen factores que favorecen al desarrollo de esta capacidad, todos podemos emplearla, si así nos lo proponemos.

 


6 Características de las personas resilientes:

1.- Flexibilidad ante los cambios. Si algo no resulta como desean, lo aceptan y consiguen la manera de adaptarse ante una nueva realidad. No son conformistas pero tampoco se bloquean si algo no resulta como deseaban.

2.- Aceptan las adversidades como oportunidades para aprender. No se sientan a darse latigazos por experiencias negativas del pasado, sino que las analizan e identifican una lección positiva de todo lo vivido.

3.- Conocen sus fortalezas y debilidades. Al conocerse, saben de lo que son capaces y de lo que no, lo que deben mejorar y lo que deben potenciar; en fin, están concientes de su potencial.

4.- Son creativas. Siempre intentan y descubren nuevas maneras de abordar cualquier situación para conseguir resultados positivos; es decir, no se quedan de brazos cruzados.

5.- Se centran en controlar sus emociones, no las situaciones. Están conscientes de que sobre lo único que tienen control es sobre si mismos, sobre cómo jugar las cartas que les da la vida, por así decirlo.

6.- Emplean el humor como medio para hacer frente a la adversidad. Como ya había comentado en mi publicación sobre los humoristas, por medio de esta acción se hace más llevadera las penas porque, al reír, liberas endorfinas, lo cual te genera sensación de felicidad y bienestar.

 

En resumidas cuentas: la resiliencia es ese motor que nos ayuda a levantarnos cuando hemos caído y estamos al borde de un abismo; es sacar lo mejor de nosotros mismos para continuar, desarrollando habilidades que nos permitan afrontar nuevos retos o dificultades pero con más experiencia y deseos de superación.

 

Cuando pases por una experiencia desagradable, pregúntate siempre: ¿Qué es lo positivo que me ocurrió, a pesar de todo? ¿Qué puedo aprender de esto?

 

 

 

 




 

 

 

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Si pudiera decírtelo

Sin muchos rodeos: 3 consejos para superar el síndrome del impostor

Cuando un ensayo, y la vida, se convirtió en Little Miss Sunshine