Comamos, recemos, amemos y opinemos
Estimados,
reciban un cordial saludo.
La presente
tiene como finalidad informar el motivo de mi ausencia durante este año…
¡Perdón! Se
me ha hecho costumbre escribir así, por los correos y demás formalidades, pero
lo importante es que ¡regresé!
La verdad, sí
existe el síndrome de bloqueo del escritor y lo experimenté, recientemente.
No sabía
sobre qué escribir así que evitaba retomar el hábito y me refugiaba en otras
actividades que, confieso, me hacían sentir en el fondo un poco culpable, porque,
aunque me despejaba y era justo lo que necesitaba, como ver series o películas,
en el fondo sentía que era pérdida de tiempo. Pero no lo es, debido a que ahora
son mis herramientas para volver al ruedo.
En el
fondo, era eso lo que necesitaba para pasar la fase del bloqueo: redirigir mi
atención a otras actividades hasta retomar la voluntad y volver a escribir.
Quizás por miedo, preocupaciones, por querer hacer algo extraordinario u otras
inseguridades internas, quedé bloqueada un buen rato; no obstante, de una u
otra manera, debemos superar esta eventualidad y continuar. Soy sobreviviente y
puedo dar testimonio de ello.
Así que, sí
te ha pasado, no te sientas culpable de hacer otra actividad que te permita
tomar aire fresco y que, incluso, te pueda servir de inspiración para volver
luego, con más fuerza.
Después de
haber lanzado esta especie de “Mi querido diario”, voy a compartirles mis
apreciaciones sobre una película que vi en ese tiempo (confieso que esa sí la consideré
un poco pérdida de tiempo, pero no lo fue porque me dio material para escribir)
¡Ojo! Es necesario
aclarar que no significa que no sea buena película, porque en gusto y colores
no han escrito los autores, como decía mi abuelita querida. Y, otra cosa, me
centro en el contenido de la película y trama, no en detalles de producción
audiovisual y otros aspectos.
El
filme en cuestión es Comer, rezar, amar, del año 2010 y adaptación del libro que lleva el
mismo nombre, el cual no he leído y, posiblemente, luego lo haga para ver si me
gusta más. Un dato curioso que conseguí es que en España la película se llama
Come, reza, ama. Me encanta que ellos siempre cambian los nombres (¿o nosotros lo
hacemos?) a algo super lejos de la original o a esto, una variación en la conjugación
de verbos. Como dice el famoso meme: siempre diferentes nunca indiferentes.
La historia
se centra en Liz Gilbert, personificada por Julia Roberts, una mujer que creía
tener su vida resuelta: una carrera profesional exitosa, casa propia, marido y
viviendo en primer mundo (el sueño de muchos, por lo menos el mío sí) Y de
repente se da cuenta que su vida es tan perfecta que no es perfecta: no ama a su
esposo y se siente estancada, por lo cual decide divorciarse y emprender un
viaje de autodescubrimiento en la India o por donde la lleve el dinero y el
viento.
Por allá, entre una serie de eventos que no
voy a contar aquí porque, en parte, eso fue lo que considere pérdida de tiempo,
conoció a un hombre divorciado que se enamoró de ella y aquella por sus miedos
no quiso aceptarlo de una vez, hasta que cae en cuenta de su error y decide
regresar por él y quedaron juntos y felices, por siempre y para siempre.
La película
me pareció larga y de forma innecesaria, a mi manera de ver. Casi que hubiese
preferido que no quedaran juntos para justificar tanta vuelta injustificada, razón
por la cual se me hizo un poco tedioso. También, por el hecho de que esas
películas con finales perfectos son tan irreales que siempre me dejan un sabor
amargo.
Vi que
rezaron y amaron, el comer no entendí, bueno, en el sentido literal, pues. Porque
desde la otra connotación sí comieron y hasta infección urinaria hubo.
El único
personaje que me gustó fue el señor hippie amargado, directo y sincero,
Richard. Nada más que agregar.
En mi caso,
y el de muchos también, no tenemos ni para ir a una playa dentro del mismo país;
nos toca pasar la depresión post ruptura escuchando canciones de Adele (¿vallenatos?),
comiendo helado (¿bebiendo?) y rezando para salir rápido del sufrimiento, en el
mejor de los casos; más si es a uno a quién dejan.
Y como
dicen que la mala publicidad también surte efecto, si ven la película o la
han visto, déjenme sus comentarios y apreciaciones, para iniciar el viaje
de descubrimiento de forma endógena.
Estamos y seguimos en contacto.
Vi la peli hace tiempo, también luego tuve una ruptura, y luego otro comienzo. A lo mejor la peli te dice que a veces hay ciclos que debes cerrar si no funcionan y en el caso extremo de la autora que pierde todo luego de su divorcio (con un hombre "perfecto") estabilidad y su casa ( mucho dinero). Parece el mejor ejemplo de perder algo "perfecto" y la satisfacción de ayudar( en el caso de la historia de la señora divorciada y la niña). Algunas personas la ver la película comeremos, rezaremos o amaremos
ResponderEliminarCoincido contigo en lo de cerrar ciclos y ayudar 👏
EliminarNo la he visto, por lo tanto lo unico que te puede asegurar, es que me gusto lo que escribistes, ya que siento haberla leido.
ResponderEliminarGracias por haber leído la mía 😁 me alegra que te gustó el escrito
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